La distribución de las tareas del hogar en diversos países

Extraído de: https://www.ineaf.es/tribuna/plan-de-igualdad-empresa

En muchos países, las tareas del hogar todavía no se reparten de manera equitativa entre hombres y mujeres. Sin embargo, las costumbres están cambiando poco a poco. En este artículo analizamos cómo se distribuyen las labores domésticas en Grecia, España, Brasil y Rusia, y qué factores culturales y sociales influyen en estas diferencias.

La división de tareas del hogar en Brasil ha cambiado significativamente a lo largo de los años. En el pasado, la cultura brasileña era más tradicional y patriarcal, y las tareas del hogar eran vistas como responsabilidad exclusiva de las mujeres.

Antes: las mujeres era responsables de las tareas domésticas, como limpiar, cocinar y cuidar a los niños.
Ahora: La división de tareas del hogar es más flexible y se basa en la capacidad y disponibilidad de cada miembro de la familia.

Es más común en Brasil ver a mujeres solteras, sin pareja, y esto causa sobrecarga de trabajo, falta de redes de apoyo y dificultades financieras.
La gente, especialmente en los pequeños pueblos de Grecia, siguen dividiendo las tareas domésticas desigualmente. De las mujeres, incluso si trabajan mucho, se espera que hagan más tareas de casa que los hombres.
Las mujeres en Grecia realizan una cantidad significativamente mayor de tareas domésticas que los hombres. Según los datos de Eurostat, las mujeres dedican, en promedio, entre 4 y 5 horas diarias a las tareas del hogar, mientras que los hombres dedican alrededor de 1,5 a 2 horas al día. Esta diferencia es similar a la de otros países mediterráneos, como Italia y España.

En cuanto al cuidado infantil, las mujeres también asumen una carga mayor. Las madres en Grecia son las principales cuidadoras, tanto en términos de tiempo como de tareas relacionadas con el cuidado directo de los niños, cómo alimentar, vestir, y acompañar a los niños a la escuela. Los padres, aunque también contribuyen, lo hacen en menor medida.

En España hay más conciencia sobre la igualdad y la justicia en el reparto de las tareas del hogar. Es importante hablar y decidir juntos quién hace qué, para que todos estén contentos y nadie se sienta cansado o explotado. Según una investigación del instituto Brasileño de geografía y estadística (IBGE), las mujeres brasileñas dedican, en promedio, 9,6 horas a más que los hombres a las tareas domésticas. Especialmente, en culturas mediterráneas como Grecia, es común que las mujeres sigan viendo el trabajo doméstico como su responsabilidad, aunque haya un creciente reconocimiento de la necesidad de compartir estas tareas. Los hombres, por su parte, a menudo sienten que ya están contribuyendo lo suficiente con el trabajo remunerado y las tareas del hogar se consideran secundarias o un área de «tareas complementarias». Sin embargo, en las generaciones más jóvenes, estas actitudes están cambiando lentamente, especialmente en áreas urbanas. En Rusia la distribución de las tareas del hogar no es muy justa. Normalmente las mujeres hacen mucho más trabajo en casa que los hombres. Ellas no solo cuidan a los niños casi sin ayuda, sino que también limpian, cocinan y organizan todo. Según las estadísticas, las mujeres rusas trabajan en casa dos o tres horas más cada día que los hombres. Después del trabajo, muchos hombres simplemente se sientan en el sofá y esperan la cena, porque están “muy cansados”, aunque sus esposas también han trabajado todo el día. Es una situación un poco injusta, pero todavía es bastante común en la cultura rusa, pero, por supuesto, no todas las familias son así, ¡hay excepciones!

La igualdad en el hogar en España

En cambio, en España la situación es diferente. En mi experiencia personal, mi marido español participa mucho en las tareas domésticas. Antes de mi embarazo compartíamos las tareas domésticas, incluso cocinábamos juntos. Después, cuando estaba embarazada, él hacía absolutamente todo en casa, menos cocinar. Después del nacimiento de nuestra hija, empezó también a cocinar, así que ahora compartimos las responsabilidades de forma más justa. También vi a su padre ayudando mucho en la casa y en el campo. Así que tal vez es una característica de la cultura española. La igualdad en el hogar es fundamental para el bienestar y la felicidad de la pareja. Cuando ambos miembros de la pareja comparten las responsabilidades domésticas y se apoyan mutuamente, se crea un ambiente más armonioso y equilibrado.

La igualdad en la división de tareas domésticas se confirma como un factor clave para el bienestar de la pareja. Una distribución justa de las responsabilidades no solo mejora la calidad de la vida doméstica, sino que también refuerza la comunicación, la cooperación y la satisfacción emocional. Además, reduce el estrés, mejora la salud mental y contribuye a una dinámica familiar más saludable, lo que beneficia tanto a los adultos como a los niños. Por lo tanto, las parejas que adoptan una visión más igualitaria en cuanto a las tareas domésticas tienden a tener relaciones más satisfactorias y duraderas, lo que refuerza la importancia de la equidad en la vida cotidiana para el bienestar a largo plazo.

Gráfico del Instituto Nacional de Estadística (INE). Extraído de: https://www.ine.es/prodyser/myhue20/bloc-3d.html?lang=es#:~:text=En%20todos%20los%20Estados%20miembros,la%20media%20de%20la%20UE.

Referencias bibliográficas:

Autoras: alumnas de B1.1 de español (Anna Tsakalou, Yuliya Savina, Thais Alves, Isabela Almeida) y docente Claudia Lendínez Sánchez.

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